Ars longa, vita brevis


Publicado en Ars longa, vita brevis el 23 de Julio, 2006, 22:52 por asuka.kasy

Quiero errar de tierra en tierra,

quiero ver,

quiero sentir todo cuanto me alcance la vida,

sentir el verde, el azul, el agua, el dolor,

el placer por simple placer,

el placer por amar,

la lujuria, el arrebato indomable

de quien anda y vive a su voluntad...

sin miedos ni recatos,

acompañada pero sola,

sin ataduras.

Ver, sentir, provocar, escuchar,

decir y hacer todo cuanto

se me ha prohibido:

amar solo por amar, sin espera más,

pecar de barragana solo por placer, por probar,

experimentar tanto cuanto mi vida

me lo haga posible.

Quiero, quiero tanto del mundo, de mi destino,

de Dios, que siento que este cuerpo ya no me alcanza,

que me falta vida para sentir,

ojos para tocar,

boca para amar...

El cielo es mi límite, el mundo mi destino.

No dejaré pasar el tiempo en vano,

seré la protagonista de mi vida,

la dirigiré según mi instinto y corazón,

sin detenerme por las estúpidas reglas,

mi única ley será la que Jesús dejó:

"ámense unos a otros"

amar será mi vida,

el amor me traerá plenitud, alejará la soledad...

quien ama es libre y quien es libre es feliz.

Deseo ya despojarme de esta cárcel

y volar como un ave rara y extinta

para jamás dejarme atrapar de nuevo.

Haré de mi vida lo que siempre soñé de ella.

Yara.

Renunciamiento.

Publicado en Ars longa, vita brevis el 13 de Julio, 2006, 19:48 por asuka.kasy

Pasarás por mi vida sin saber que pasaste,

pasarás en silencio por mi amor, y al pasar,

fingiré una sonrisa, como un dulce contraste

del dolor de querrerte... y jamás lo sabrás.

Soñaré con el nácar virginal de tu frente;

soñaré con tus ojos de esmeralda de mar;

soñaré con tus labios desesperadamente;

soñaré con tus besos... y jamás lo sabrás.

Quizá pases con otro que te diga al oído

esas frases que nadie como yo te dirá;

y, ahogando para siempre mi amor inadvertido,

te amaré más que nunca... y jamás lo sabras.

Yo te amaré en silencio, como algo inaccesible,

como un sueño que nunca lograré realizar;

y el lejano perfume de mi amor imposible

rozará tus cabellos... y jamás lo sabrás.

Y si undía una lágrima denuncia mi tormento

-el tormento infinito que te debo ocultar-

te diré sonriente: << No es nada... ha sido el viento>>.

Me enjuagré las lágrimas... y jamás lo sabrás.

José Angel Buesa. Cubano (1910-1983)

Ausencia...

Publicado en Ars longa, vita brevis el 6 de Julio, 2006, 0:44 por asuka.kasy

ISAAC FELIPE AZOFEIFA 
          Santo Domingo de Heredia, Costa Rica (1909 – 1997)

                 ITINERARIO SIMPLE DE SU AUSENCIA 
                  
                 Hoy no has venido al parque.

                 Podría ponerme a recoger del suelo
                 la luz  desorientada y sin objeto

                 que ha caido en tu banco.

                 Para qué voy a hablar
                 si no está  tu silencio.

                 Para qué he de mirar sin tu mirada.

                 Y este reloj del corazón que espera
                 golpeando

                 y doliendo. 
  

                 Esta noche de luna y tú lejana.

                 Necesito a mi lado tus preguntas.
                 Y encontrarte en aire vuelta brasa,

                 vuelta una llama dulce,

                 vuelta silencio y regazo,
                 vuelta noche y reposo, como cuando

                 guiábamos la luna nuestra hasta la casa.
 
                    

                 Qué  manojo de rosas olvidadas.
                 Qué tibia pluma y mansa luz

                 tu cuerpo como un árbol,

                 como un árbol gritando,

                 con tanto poro abierto, con tanta sangre

                 en olas dulces elevándose.

                 Oh, sagrado torrente del naufragio.

                 Cómo amaría perderme

                 y  encontrarte.

Querencias

Publicado en Ars longa, vita brevis el 6 de Julio, 2006, 0:39 por asuka.kasy

"extraño las almas unificadas

        extraño tu dulce jugar

       extraño el olor de tu piel

      y extraño cuando te decia que tù eras mi hogar."

                                                                      Kiocone.

Renuncio.

Publicado en Ars longa, vita brevis el 6 de Julio, 2006, 0:36 por asuka.kasy

La renuncia (andres eloy blanco)

He renunciado a ti. No era posible.

Fueron vapores de la fantasía

son ficciones que a veces dan a lo inaccesible

una proximidad de lejanía.

Yo me quede mirando como el río se iba

poniendo encinta de la estrella....

hundí mis manos locas hacia ella

y supe que la estrella estaba arriba.

He renunciado a ti, serenamente,

como renuncia a Dios el delincuente

he renunciado a ti como el mendigo

que no se deja ver del viejo amigo;

como el que ve partir grandes navíos

con rumbos hacia imposibles y ansiados continentes

como el perro que apaga sus amorosos bríos

cuando hay un perro grande que le enseña los dientes;

como el marino q renuncia al puerto

y el buque errante que renuncia al faro

y como el ciego junto al libro abierto

y el niño pobre frente al juguete caro.

He renunciado a ti, como renuncia

el loco a la palabra q su boca pronuncia

como esos granujillas otoñales

con los ojos estáticos y las manos vacías,

que empañan su renuncia, soplando los cristales

en los escaparates de las confiterías....

he renunciado a ti, y a cada instante

renunciamos un poco de lo que antes quisimos

y al final ¡cuantas veces el anhelo menguante

pide un pedazo de lo que antes fuimos!

Yo voy hacia mi propio nivel. Ya estoy tranquilo.

Cuando renuncie a todo, seré mi propio dueño;

desbaratando encajes regresaré hasta el hilo.

La renuncia es el viaje del regreso del sueño.

Para ti.

Publicado en Ars longa, vita brevis el 6 de Julio, 2006, 0:32 por asuka.kasy

Cuando no estés

            Cuando no estés, si es que no estás un día, 

mi voz, sin voz, te llamará sin pausa.

     Cuando no esté, si es que no estoy un día,

oirás mi voz en un rumor que pasa.

Cuando no estés, si es que no estás un día,

clamaré por tu gracia en toda gracia.

Cuando no esté, si es que no estoy un día,

moverá mi perfil la luna fría

en las cortinas que hay en tu ventana.

Cuando no estés, si es que no estás un día

sólo oiré en las palabras tu palabra.

Cuando no esté, si es que no estoy un día,

verás mi sombra entre la sombra fría

junto a la cabecera de tu cama.

Cuando no estés, si es que no estás un día

en cada verso mío habrá una lágrima.

Cuando no esté, si es que no estoy un día,

me sentirás bajo la tarde fría

llegar a ti en el son de las campanas.

Cuando no estés, si es que nos estás un día,

te buscaré en la tierra, el aire, el agua.

Cuando no esté, si es que no estoy un día,

oirás mi paso entre la sombra fría

siguiéndote los pasos por la casa.

Cuando no estés, si es que no estás un día,

te inventaré en el humo y en la llama.

Cuando no esté, si es que no estoy un día,

sorprenderá la madrugada fría

mi mano en tu cabeza despeinada.

Cuando no estés, si es que no estás un día,

te invocará en el sueño mi esperanza.

Cuando no esté, si es que no estoy un día,

en tu sueño entraré en la noche fría

cuando el sueño te cubra con sus aguas...

Córdova Iturburú